¿POR QUÉ DARUMA?

Nuestro nombre se inspira en los darumas japoneses, unos amuletos tradicionales que se utilizan en el país asiático como recordatorio de un objetivo que se desea lograr. El rasgo más característico de los darumas, además del hecho de que carecen de brazos o piernas, es que sus dos ojos son de color blanco. Cuando el dueño del daruma se fija el objetivo que se propone lograr, pinta el ojo izquierdo del amuleto. Así, el daruma siempre estará presente para recordarle que debe trabajar duro para conseguir su propósito. Cuando logra el objetivo perseguido, el dueño del amuleto le pinta por fin el ojo derecho al daruma, que de esta manera ya puede ver. En este momento, la persona que ha conseguido por fin su propósito se siente invadida por sentimientos positivos que nacen de la satisfacción por la consecución de su objetivo y el trabajo bien hecho.

En terapia el proceso es similar, juntos nos fijamos unos objetivos y trabajamos para lograrlos hasta que consigas ver con mayor claridad aquello que antes te preocupaba.

Daruma: amuleto japonés